La enfermedad por el nuevo Coronavirus-19 se transmite con relativa facilidad (un infectado puede
trasmitirlo hasta a 4 personas de su entorno) (1) aunque sólo por secreciones respiratorias (“gotitas” que
contienen el virus). El riesgo de contagio se da fundamentalmente en dos situaciones:
o Inhalación de “gotitas” con el virus cuando se está a menos de 2 metros de una persona infectada,
especialmente ésta si tose o estornuda.
o Contaminación de manos de la persona sana al tocar a un infectado o superficies u objetos
contaminados por secreciones del infectado. La infección del sano se produce cuando éste se toca ojos,
nariz o boca con las manos contaminadas.
Por los datos que se van teniendo fundamentalmente de China, se trata de una infección que en la
mayoría de casos (hasta un en 80%) no produce síntomas o causa un catarro (fiebre, tos, malestar, dolor de
cabeza, diarrea…) que va remitiendo en el plazo de 7-14 días. Sin embargo, esta infección puede ser mucho
más grave en personas con enfermedades crónicas o inmunosupresión (incremento de mortalidad de unas 40
veces) y en personas mayores (incremento de mortalidad de: i) 20 veces de 60-69 años, ii) 40 veces de 70-79
años, y iii) 75 veces en más de 80 años) (2).
Las previsiones, de acuerdo con lo que viene pasando en Wuhan (China) (3), son que en España nos
encontramos en las fases iniciales de la epidemia. En las próximas semanas asistiremos probablemente a un
incremento en el número de casos de COVID-19, hasta alcanzar un máximo unas 8 semanas después de las
primeras infecciones conocidas (se estima que hasta finales de abril). Posteriormente es probable que
asistamos a una fase en la que se irán reduciendo los casos, a lo que contribuirá que habrá menos personas
infectadas que propaguen la enfermedad (una vez pasada la enfermedad es posible que quedemos
inmunizados) y la supervivencia del nuevo Coronavirus-19 en el entorno será menor con el incremento de las
temperaturas. Por este motivo nos encontramos en el momento clave para evitar que las personas en mayor
riesgo lleguen a infectarse, a la espera de que en un plazo de 2-3 meses la epidemia vaya remitiendo y no les
llegue a afectar.

